La tarea de describirme a mí mismo siempre a resultado una de las más grandes dificultades. Esto puede deberse en primera instancia a una incapacidad mía con el lenguaje, plenamente reconocida. Es el léxico mucho más de lo que soy capaz de pronunciar.
Pero no es menos la culpa a mi incapacidad de mantenerme costante ¿Cómo describir lo que no es? Es que es tal mi ser que es todo y nada todo ¿Qué nace de mí? Mi sangre fluye por los cántaros de la vida ¿Que muere en mi pecho? Los más sublimes sentimientos se expresan a cada momento.
Nada se escapa, y sin embargo no lo logro alcanzar ¿Qué me dirán? Quizás palabras de aliento. No se trata solo de sueños, mi alma se bautiza en el fulgor del fuego. Sé que no tengo nombre, tan solo ruidos en el viento.
Pero si buscas aún tras estas palabras una verdad en mis adentros, marcha lento preciso por las páginas que escriba para entender los signos que guían mi pensamiento ¡No me mires a mí! Son más que yo los escritos que dejo, son mi alma inmortal materializada en letras en un texto.
Busca y encontrarás, cierra los ojos y verás.
正義道キリスト

